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Creando una economía circular de teléfonos móviles

La economía circular en el sector del reciclaje de la telefonía móvil ha dejado de ser una tendencia para convertirse en una realidad. Te comentamos, a continuación, sus aspectos más importantes.

¿Cómo conseguir la economía circular?

Lo primero que se nos tiene que pasar por la cabeza es entender que tenemos un mundo con recursos limitados. Antes de comprar un móvil nuevo tenemos que pensar en si el que tenemos actualmente todavía nos vale. Repararlo es una solución más ecosostenible y mucho más económica. Ten en cuenta que, actualmente, la duración media de un terminal móvil no supera los dos años. El programa TeloReciclo, patrocinado por Orange, confirma que en España hay 20 millones de teléfonos que se desechan anualmente, tres millones de ellos siguen sin uso en algún cajón.

Según el estudio The Global-E Monitor de 2020, en 2030 se espera que haya 74 millones de toneladas de e-waste o basura electrónica. Lamentablemente, en este grupo entran los teléfonos móviles. Se pierde una interesante opción de reciclar el 97 % de cada terminal y reducir así la cantidad de residuos.

¿Cómo contaminan los materiales de fabricación de un teléfono móvil?

Cuando decides tirar un dispositivo, estás desechando 40 tóxicos reciclables en su totalidad como el zinc o el níquel. Ninguno de ellos es biodegradable.

Basta con mencionar que una batería, como señala Mike Berners-Lee de Small World Consulting, tiene capacidad para contaminar 675 000 litros de agua. Reponer esta cantidad del líquido elemento provoca una huella de CO2 de 186 toneladas.

¿Qué se entiende por economía circular en el sector de la telefonía? ¿Cómo se puede crear una verdadera economía circular sostenible en los móviles?

Fue Ellen McArthur la que acuñó el término de economía circular. Su puesta en práctica se basa en cambiar la manera de pensar sobre cómo se usa un teléfono móvil. Lo habitual es que o bien se averíe, o bien deje de tener las prestaciones que necesitamos.

En el primer caso, si al llevarlo a reparar el servicio es demasiado costoso se apostará por adquirir un nuevo producto. En el segundo, parece más claro que se terminará comprando el modelo deseado. En ambos, el teléfono inservible o pasado de moda queda en un cajón o se tira a la basura.

Es imprescindible destacar que estos teléfonos pueden repararse, reciclarse o donarse para que puedan ser utilizados por otras personas. También hay que tener en cuenta que, el sector de los móviles reacondicionados cada vez cobra más peso y es una solución mucho más sostenible. El resultado directo de esta decisión es reducir la huella de carbono en un 50 % de cada teléfono vendido.

Asimismo, has de saber que, las reparaciones muchas veces son sencillas, y puedes, con un sencillo arreglo devolverle a tu teléfono la funcionalidad original. Salvo que se trate de casos muy específicos, las exigencias tecnológicas a la hora de usar un teléfono no varían sensiblemente de un año para otro. No en vano, los nuevos modelos pueden variar en prestaciones relacionadas con la definición o el tamaño, pero, salvo novedad concreta, podrías seguir usando tu teléfono sin problemas durante más tiempo.

¿Es recomendable eliminar la obsolescencia programada?

Sí. Cuánto más dure un teléfono, más opciones habrá de frenar las ventas y de racionalizar su uso. Un reciente estudio de la Universidad MacMaster de Ontario confirma que un 90 % de los gases de efecto invernadero está provocado por la producción y el transporte de teléfonos móviles.

Otro hecho comprobable es que tierras como el samario o el escandio, gracias a su poder conductor, están comenzando a desaparecer progresivamente. Es decir, no solo se trata de frenar la contaminación, sino también de reducir la explotación minera de yacimientos diversos con lo que supone de rotura del entorno natural de la fauna y la flora correspondientes.

A lo anterior se asocian hechos relacionados con las luchas y las tragedias que provoca la explotación de este tipo de minas. Un buen ejemplo es lo sucedido en las minas de coltán ubicadas en el Congo donde trabajan, según UNICEF, 40 000 niños. Hemos de añadir que más de 120 grupos armados se encargan de controlar la zona y de raptar a niños para convertirlos en esclavos.

¿Cuáles son las previsiones?

Se dividen en dos grandes bloques. Por una parte, Mordor Intelligence ha estimado que hasta 2027 se producirá un 10 % de crecimiento de los clientes que apuestan por la sostenibilidad. Confiarán en teléfonos reacondicionados y el cambio será más perceptible en el continente asiático.

Sin embargo, Persistence Market Research concluye en un estudio sobre las previsiones del sector que de los cerca de cuarenta y cinco mil millones de euros actuales que se emplean para comprar teléfonos nuevos en 2031 se llegará a superar la cifra de los ciento treinta mil millones de euros. Se espera que parte de esta cantidad provenga de la compra de productos reacondicionados.

¿Han reaccionado las compañías telefónicas?

Afortunadamente sí. No podemos obviar que como cliente final puedes recibir alguna oferta concreta para renovar tu teléfono. Otra alternativa es que cambies de compañía y que te ofrezcan un terminal nuevo como regalo de bienvenida.

Ambos ejemplos fueron puestos en práctica por Hyla Mobile, una empresa de Texas, que ha logrado reciclar más de 100 millones de teléfonos. Tras reacondicionarlos, volvían a ponerlos a la venta consiguiendo así cerrar el círculo de la sostenibilidad.En Europa, Vodafone ha propuesto una intensa campaña que se caracteriza por:

  • Facilitar el intercambio de teléfonos. El cliente puede vender su teléfono y emplear el crédito obtenido para abonar un terminal reciclado más moderno.
  • Agilizar la reparación para prolongar la durabilidad y la adaptabilidad del terminal.
  • Combinar la venta de terminales de segunda mano y reacondicionados con la de teléfonos nuevos. Así, es más fácil comparar las prestaciones en igualdad de condiciones.
  • Invitar a la clientela a que entregue el teléfono que quiere dejar de usar como parte del pago del que haya elegido.

En definitiva, es la interacción entre cliente y compañía la clave del éxito. Es imprescindible ser consciente de que se trata de un producto que contamina tanto cuando se usa como cuando se deja en un cajón o no se recicla correctamente. Reducir la contaminación que genera la extracción de los materiales de fabricación, su transporte y los gases de efecto invernadero está en nuestras manos.

Sirva la información anterior para apostar de manera decidida por la economía circular y por los beneficios ya comentados. A buen seguro, la próxima vez que tengas que arreglar tu teléfono, o que pienses en renovarlo, elegirás una alternativa más ecológica.

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